jueves, 23 de julio de 2009

¿Un viaje como otros?

Tarde de invierno, FRÍA, el olor a nafta de ya miles de autos que pasaron por esa avenida, esa misma avenida que recorro y recorrí, toda mi vida, varias veces al día.

El colectivo, LLENO, el apuro nos lleva a tomarlo mas allá de las circunstancias y cualquier gripe que, seguramente, no se cruza en ese momento, donde el frió anestesia los dedos.

Uno sube, se acerca al conductor y dice:" $$$$, por favor", para sorpresa de cualquiera, el conductor responde: "pasa NO funciona", la sonrisa inevitablemente se dibuja en el rostro.
Pero mas allá de eso, el colectivo va a seguir estando lleno. Cuando uno sube, los dedos pronto van descongelándose, pero la anestesia sube a la cabeza y uno cae en un leve adormecimiento, tomado del caño, por supuesto PARADO, y mirando perdidamente por la ventana mas cercana a sus ojos.

La gente que sube y empuja, el que se pelea por el único asiento después de 10 cuadras que no bajo nadie que estuviera SENTADO, la que perdida pregunta:¿ que calle es esta? ¿ falta mucho para Lacroze? pero definitiva mente el andar del colectivo había sobrepasado esa calle unas 10 cuadras, las mismas que pueden llegar a llevar a una pelea de pasajeros.

Ya resignado uno, y sabiendo que no va a sentarse, sigue perdido por esa ventana que ya no es la misma, ya que ha sido desplazado por alguno que necesito mas espacio.

De repente, alguien se levanta justo del asiento delante tuyo, al que habías caído por culpa del otro, por supuesto, ya a unas pocas cuadras de donde tenias que bajarte, no haces esfuerzo, pero te sentas, seguido por la cara de envidia del de al lado, que seguramente hacia mas tiempo que estaba parado, pero la vida es así.

Cuando empezas a acomodarte para bajar, ves por lo menos, 3 ojos mirando para ver cual es la mejor forma de dejarte pasar para poder sentarse primero, pero seguramente lo logra, quien mas astuto es.

En fin, TU viaje termino, y tenes que volver a la realidad en donde tus dedos volverán a anesteciarse y el adormecimiento, a la fuerza debe acabar. Pero allí es el momento donde la sonrisa vuelve dibujarse, recordando que hiciste un viaje gratis y que por fin llegaste feliz a destino.

1 comentario:

  1. jajajaa, me hiciste REIR Andrelú.

    'cual es la mejor forma de dejarte pasar para poder sentarse primero'
    me declaro culpable :)


    TE AMO,
    effeamos?
    (ah?)

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